El Espíritu Santo guía a su Iglesia llenando de alegría a sus fieles, y es en los momentos de dificultad cuando el Pueblo de Dios apercibe su acción de manera evidente.

Por encima de los sucesos tristes que pueden empañar la unidad de la gran familia de los creyentes en Cristo, los pequeños, los sencillos y los últimos tienen siempre la profunda y verdadera intuición de la belleza, de la unidad, de la maternidad y de la divinidad de la santa Madre Iglesia.

 

“La Iglesia es una en la unión del Espíritu Santo”

 

La Iglesia es un misterio de unidad; por eso está regida por el Espíritu Santo, que es la unión del Padre y del Hijo, de todos los hombres con Dios y de todos los hombres entre sí con Dios. (22-11-68)

 

«Como Tú, Padre, en Mí y Yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros». Y ¡cómo son uno el Padre y el Hijo en el amor del Espíritu Santo…! (19-4-77)

 

Dios quiere que nos amemos por Él, con Él y en Él, siendo uno en su Amor. Así se aman en la Eternidad los bienaventurados: todos uno en Dios y entre sí glorificando al que Es. (19-4-77)

 

La Iglesia es una en la unión del Espíritu Santo; por eso tiene que ser una en vida, una en fe, una en doctrina, y también una en comunión de bienes sobrenaturales y en posesión de ellos. (22-11-68)

 

El Pueblo de Dios se dispersó, no en pensamiento, no en vida, no en fe, sino en misión apostólica, para extenderse por todo el mundo. (22-11-68)

 

El Espíritu Santo se quedó con el Papa y con los obispos que, unidos al Papa, tienen su mismo sentir y su única unidad, para que la Iglesia sea una en la unidad de Dios. (22-11-68)

 

¡Oh maravilla de la infalibilidad del Papa, que es capaz de congregar a todos los hombres en un solo pensamiento, y expresarles con seguridad la voluntad infinita de Dios a través de su palabra de hombre!
(25-10-74)

 

La Iglesia nunca se equívoca, cuando habla como Iglesia, porque es el Verbo el que canta por ella. El Verbo pregona la verdad infinita del Padre, a través de la Iglesia mía, durante todos los tiempos. (20-3-59)

 

La Iglesia revienta de tanto poseer la Verdad, de tanto saber la Palabra divina; rompe cantando, y se le derrama la Verdad que sale del seno del Padre. Iglesia mía, ¡qué hermosa eres! (22-3-59)

 

Aunque el infierno, con todos sus secuaces, trabaje incansablemente para hundir a la Iglesia, no lo conseguirá, porque está cimentada y fortalecida por la misma divinidad. (20-9-74)

 

 

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia

 
Fragmentos tomados del libro “FRUTOS DE ORACIÓN”.

Fragmento del vídeo de la Madre Trinidad titulado “MI MADRE IGLESIA”, que fue grabado el 1 de septiembre de 1988 (pulse la tecla PLAY):

 

 

La Iglesia es un misterio de unidad; y para que sea una en la unidad de Dios, el Espíritu Santo se quedó con el Papa y con los obispos que, unidos a él, proclaman la unidad de la Iglesia en su verdad, en su vida y en su misión. (22-11-68)
[…] Si a todo lo que tengo en mi alma la Iglesia dijera que no, por un imposible, yo me arrancaría el alma, porque antes que alma soy Iglesia. (18-4-59)
Sólo en la Iglesia, donde está Cristo manifestándose por el Papa, se da la Verdad en toda su verdad al hombre que la busca en la voz del supremo Pastor. (7-1-70)