El conocimiento y la abarcación perfecta que el Padre tiene de sí mismo en luz infinita le hace romper en Palabra. Y comunica su vida divina a su Hijo, siendo éste el descanso infinito del Padre, pues recibe y responde perfectamente a la comunicación del Padre. Dios Padre descansa engendrando a su Hijo en el Amor del fuego del Espíritu Santo. Y es feliz porque se comunica a su Hijo.

El conocimiento y la llenura que cada uno de nosotros tenga de Dios será la medida del impulso por darle a conocer. Dios “quema” en el alma y sólo se descansa comunicándole: ¡Almas para Dios!, es el grito descansado de aquel que le conoce saboreablemente.

 

 
 

«La llenura de Dios es impulso irresistible

de darle a conocer»

 

         ¡Qué grande es el misterio de Dios en Él y en su manifestación hacia fuera! Este misterio es tan profundo, divino y eterno, que el alma que lo descubre, se hace manantial de vida en saturación del Infinito y en comunicación hacia los demás de las corrientes abundantísimas que impregnan su ser. (9-12-72)

         El contacto del Infinito llena el alma y, en su repletura, sentimos necesidad de hacer partícipes de nuestro gozo a cuantos nos rodean; porque el amor divino que nos penetra, es derramamiento sobre todos los hombres. (18-8-73)

         El que posee a Dios, vive de su sabiduría amorosa en el gozo del Espíritu Santo, el cual nos llena de la abundancia de sus dones, para manifestar a los hombres el verdadero mensaje de Cristo. (17-12-76)

         Quien vive de lo sobrenatural lo comunica; en esto se distinguen los verdaderos hijos de Dios de los que, con mirada terrena, sólo son capaces de comunicar los bienes de acá. (17-12-76)

         Mientras más conozcamos a Dios, más le amaremos; pero más se abrirá en nuestras almas necesidad urgente de darle a conocer y hacerle amar, en penas amorosas, porque los suyos ni le conocen, ni le aman, ni le reciben. El vivir de Cristo fue un misterio de amor y dolor. (14-2-76)

         En la medida que el Eterno me inunda con su amor, amo a todos los hombres y a cada uno, según el plan de su voluntad con relación a mí y a cada uno. (13-1-77)

         Quiero al Ser en lo que es, como es, y por lo que lo es; abrasándome en ansias taladrantes por el total encuentro de su eterna posesión; pero su voluntad, grabada a fuego en lo recóndito de las entrañas de mi espíritu siempre con la mirada puesta sólo en Él, me manda a buscarle almas, gloria para su Amor desconocido por la mayoría aplastante de los hombres. (13-2-77)

 
 

“Vivencias de Iglesia”, retiro espiritual para religiosas en la diócesis de Ahmedabad (India), llevado a cabo por miembros de La Obra de la Iglesia, según los escritos y charlas de Madre Trinidad. Octubre 2014.

 
 

«Tu celo me devora»

 

         Yo soy Iglesia, y, por eso, amo a Dios y busco a todos los hombres para llenar sus almas de la verdadera justicia y amor. (17-12-76)

         ¿Dónde están los hijos de Dios, llenos de fe, esperanza y verdadera caridad? «Para mí la vida es Cristo y una ganancia el morir»; pero he de buscarlos, y, para ello, he de vivir y no morir. (30-10-76)

         A Dios, siempre que le busco, le encuentro; pero no encuentro el modo de dar a las criaturas cuanto Él para ellas me comunica, pidiéndoles retornación de respuesta. (25-4-75)

Pensamientos de la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia,

tomados del Libro “Frutos de oración”