El conocimiento de la Virgen y su amor hacia ella hacen que la Madre Trinidad en esta charla arrastre tras de sí a quien la escucha, llevándole a vivir cálidamente el momento de la creación de María, el misterio de la Encarnación, el Sacerdocio de Cristo y el mismo Sacerdocio maternal de la Señora.

Es inimaginable el fruto que tanta donación tiene para nuestra vida de cada día. La trayectoria espiritual de nuestras almas tiene que ser esencialmente mariana para que sea verdaderamente cristiana.