La Madre Trinidad ha hablado a veces de “la profanación de mi secreto,” es decir: en sus vivencias profundísimas de los misterios de la fe, entre lo que son estas verdades y lo que ella percibe hay un abismo; entre lo que percibe y lo que logra expresar, otro abismo; entre lo que ella expresa y percibimos los que leemos sus vivencias, otro abismo.

Ante estas afirmaciones comprendemos los esfuerzos que hace para ayudarnos a vislumbrar al menos el contenido de sus vivencias con la multiplicación de adjetivos y epítetos, con matices distintos que nos acerquen al misterio del Ser de Dios y de su obrar.

En la primera poesía casi en cada estrofa nos regala matices distintos en el obrar de Dios en su alma: “impetuoso beso” “romance de amores” “hondo palpitar” “respira allí dentro” “taladrante cauterio” “penetración punzante”… Invitaciones a plasmar lo que vive: “brota mi pecho en cantares”…

En la segunda poesía: “Mi paz” llama la atención la búsqueda de comparaciones para ayudarnos a captar su profunda experiencia de uno de los infinitos atributos divinos: “Dios es paz”.

 



19-05-1975

«Me está cercando el Amor»

 

Está besando el Amor
con impetuoso beso,
en silencio.

Como romance de amores,
está palabras diciendo,
en secreto.

Es hondo su palpitar,
en mi médula lo siento,
sin conceptos.

Pues «respira» el Dios viviente
donde Él mora, allí dentro,
en mi seno.

Está dentro mi Amador,
en taladrante cauterio;
como saeta encendida,
yo lo advierto.

Son besares los volcanes
que asaetean mi pecho
con penetración punzante
de misterio.

Está cercando el Amor
los silenciados encuentros
de su pasar silencioso,
en cauterios.

Corazón enternecido,
¡palpita dentro del pecho!
en latidos de amor puro,
que Dios se oculta con fuego
en tu encierro.

Infinita Majestad
en infinitud de Inmenso,
pasas besando en besar
desde tu altura a este suelo,
tras los velos.

Conversaciones que invitan,
por las voces del silencio,
a adorar al Infinito
en el modo sempiterno
de los Cielos…

¡Brote mi pecho en cantares!,
¡prorrumpa, en su modo quedo,
del Infinito en su serse
las excelencias diciendo
en el suelo!

Requemores de amor puro,
¡henchid en brasas mi pecho!,
porque Dios pasa besando
dentro, con su modo eterno,
en mi centro.

¡Dejadme, pasad de largo,
criaturas, de este encierro!
¡No interrumpáis los amores
entre mi alma y mi Dueño,
en requiebros!

Dejadme, ¡que Dios me besa,
hondo, muy dentro,
en el pecho…!

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia

15-01-1974

«Mi paz»

 

Es la paz como brisa del mar
en un día tranquilo,
en el reteñir de sus olas serenas
que vienen y van
sin dejar traslucir su quehacer,
porque están sosegadas
en su ser y en su obrar,
según son.

Es la paz algo hondo, secreto,
que se encierra en la hondura del pecho
y se vive en misterio
de quedo silencio.
Y, en su brisa de ir y venir,
sus sabores impregnan de gozo,
en su ser y en su obrar,
como dulce alimento.

Es la paz un vivir
de tan tenues acentos,
que, en sabores divinos y eternos,
se siente al que Es, sin saberlo.

Es la paz un porqué tan seguro,
al que vive de asiento
y está cimentado
en el gusto sabido
que circunda al Inmenso.

El que vive de Dios,
buscando tan sólo tenerle contento,
sin querer otra cosa que eso,
ése encuentra el secreto
que encierra la paz
en su ser y en su obrar,
que es Dios mismo,
viviendo en su centro.
Pues la paz es saberse saber
lo que tiene que ser
y tenerlo tenido,
y, aún más, poseído muy dentro.

Es la paz como el mar
con sus olas tranquilas
en los días serenos,
que, aunque vienen y van,
nada turba el sosiego
de la dulce misión
que le han puesto.

Es cual brisa callada
la paz en mi pecho,
en rumores de Gloria
y en silencio de Cielo,
en dulzuras sublimes,que deja, en su centro, repleto
como un beso infinito
de Dios en mi centro.

Es Dios mismo la Paz
misteriosa, divina y secreta,
que impregna mi ser con su aliento;
es Dios mismo que besa mi alma
con la brisa callada
del volcán que le tiene encerrado
en su ocultamiento.

Es Dios mismo,
que, siendo dulzura infinita,
me mece con el suave fulgor de su vuelo.

¡Es Dios mismo
la dulzura de paz infinita
que siento!

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia