El amor produce vida, gozo y paz. Todos somos capaces de amar. Si aumenta el amor, tenemos más vida interior. Si amamos a Dios le poseemos y llenamos nuestra alma.

El contacto con Dios en ratos sosegados de oración es llenura del espíritu. Es saciedad para el alma, que tiene siempre hambre de Dios. Es como tierra reseca que espera siempre la lluvia benéfica de lo alto. ¡Y qué descanso da ver llenarse el alma de Dios!

La oración y el amar dan vida al alma. ¡Y qué vida!


21 – 06 – 1974

«Amador de amores»

 

Extraña y silente camino en la vida,
sin puerto que ancle mi navegación;
espero incansable mi día de Gloria,
para saturarme de la luz del Sol.

Hondas son mis penas, repletos mis gozos,
serena y tranquila, llena de ilusión.
Dios conoce el centro de mis peticiones
y las agonías de mi contención.

Anhelo, en clamores, llenuras inmensas;
suspiro, en espera, la retornación
de Aquel que, en coloquios de hondos secretos,
me llama en requiebros de tierna canción.

Lentos y pausados son los pasos quedos
de mi ruta en don.
Busco, sin cansarme, los ojos serenos
de Aquel que, antaño, se me descubrió.

Sé que Dios es dulce cual yo le apercibo,
tierno y compasivo, rezumando amor,
lleno de ternura para el alma amante
que sabe entregarse a su petición.

También es temible cuando, en los volcanes
de su seno abierto, brota en erupción,
surge en llamaradas que mi pecho encienden
lleno de esplendor.

Brasas son los celos de su pecho herido,
cuando, enaltecido, reclama impelido
todos los repliegues de mi corazón;
¡nada cede a nadie de cuanto, muriendo
por mí, conquistó!

Todo lo reclama porque es Don de dones,
Luchador insigne, gran Batallador;
por eso, al que logra prender en sus brasas
es trofeo suyo que jamás cedió.

Amador de amores, ¡ven por tu conquista!
¡Mi alma es tu don!

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia

3 – 05 – 1973

«¿Por qué, si oro, me siento llena…?»

 

¿Por qué, si oro,
me siento llena,
y nada anhelo
y nada busco
que en mí no tenga…?

¿Por qué, si oro,
lleno las ansias
de mis esperas,
sacio mis hambres,
calmo mis penas…?

¿Por qué, si oro,
mi alma Iglesia
se extiende tanto,
que llena el mundo
con los fulgores
de tu presencia…?

¿Por qué, si oro,
no necesito
decir en frases
tus experiencias,
porque me extiendo
por todas partes
con tu influencia…?

¿Por qué, si oro,
se siente el alma
con honda urgencia
de ser sencilla,
de ser más buena,
de ser perfecta…?

¿Por qué, si oro,
siento a los hombres
de mí tan cerca,
que eres Tú mismo
a quien descubro
tras su presencia…?

¿Por qué, si oro,
toda mi vista
que es tan rastrera,
se hace divina,
y entiende todo
con tus maneras…?

¿Por qué, si oro
y aquí en la tierra
vaga mi alma,
cuando descanso
junto a tus puertas,
encuentro el Cielo
que me repleta…?

¿Por qué, Dios mío,
por qué a tus puertas
me siento llena…?

Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia