Todas las cosas creadas, cada una en su especie, son una expresión y un reflejo, según su capacidad, de la unidad del Ser y la Trinidad de las Personas; de tal forma que Dios se es en su mirada infinita y en esa sola mirada es fuente de toda la creación.

Saber mirar a todas las criaturas con la luz de Dios significa encontrarle vivo y palpitante en todo lo creado.

 

“En todo lo creado vemos la mirada del Padre,
la expresión del Verbo y el beso del Espíritu Santo”

 

Dios se es. Y, en ese mismo serse, por su fecundidad infinita, rompe en creación.

Todas las cosas creadas, cada una en su especie, son una expresión y reflejo, más o menos perfecto, según su capacidad, de la Unidad de ser y la Trinidad de personas; de tal forma que Dios, por infinito, por fecundo y por perfecto, tiene una sola Mirada, fuente de toda vida creada e increada. Y la creación entera no es nada más que un reflejo pequeñito de lo que Dios es.

Dios es el Ser trascendente que está a una distancia infinita de todo lo creado. ¡El Ser…! El único Ser que, siéndose por sí solo, se es razón de su mismo serse y razón de todo ser.

De Dios no se debe decir que es un ser que lo trasciende todo, no; porque, al decir “un ser”, parece que lo asemejamos a los demás seres creados. Dios se es, no un ser, sino el Ser, en un eterno serse tan glorioso y tan divino que, en un acto inmutable de vida trinitaria, se es Tres.

Este Dios tan infinitamente trascendente, que está por encima de todo lo creado a una distancia infinita, de tanto serse amor fecundo, rompe en creación por sobreabundancia de serse bueno, buen amor en esencia y en Persona. Y, en una misma Mirada, Dios es el Ser subsistente y suficiente en sí mismo, y se es, por su serse Creador, razón de ser de todo ser; de modo que Él ha querido plasmarse en todas y en cada una de las criaturas. Por eso dice el Génesis que “vio Dios que todo era bueno”. Y la razón está en que todo es un reflejo, aunque limitado y pequeñín, de su serse el Increado.

En el Evangelio nos dice la Palabra Encarnada que “sólo Dios es bueno”. Entonces, ¿cómo nos explicamos esa otra palabra del Génesis que dice: “Vio Dios que todo era bueno”? ¡Está claro que es porque todo tiene un reflejo del Bueno, porque todo está expresando algo del Infinito Ser bueno, del Dios santo, porque todo es bueno en cuanto refleja a Dios!

Dios, en su Mirada fecunda, hacia fuera, crea por el Verbo en el amor del Espíritu Santo, motivo por el cual, todas las criaturitas y toda la creación son un reflejo del Infinito, ya que Dios todo lo efectúa contemplando su ser, razón de ser de las tres divinas Personas y razón de ser de todo lo creado. […]

Esa Mirada creadora es tan perfecta, tan infinita y tan acabada, que todo cuanto mira con voluntad de que exista es realidad; de tal forma que todo lo que está en ella, en un acto eterno de creación, por su Expresión creadora, en el amor mutuo del Espíritu Santo, es creación.

Por serse Dios el Infinito, en su Mirada sencilla está penetrando toda la creación en bloque y en cada uno de sus más imperceptibles átomos; y lo está haciendo en su Mirada de Sabiduría eterna en el fuego del Espíritu Santo. A pesar de ser Dios tan infinito, tan eterno y tan perfecto, está, como Creador, dando vida a toda la creación y a todas y a cada una de las criaturitas, y está en su Trinidad de personas y en su Unidad infinita. […]

Puede decirse en verdad que cada cosita creada tiene la Mirada del Padre, la Expresión del Verbo y el Beso del Espíritu Santo. Porque el Padre mira, y, en su Mirada hecha Sabiduría, crea; y, depositando en esas cosas un Beso por el Espíritu Santo, las hace romper en vida. […]

Por el don de ciencia, el alma ve y penetra, saboreando con el don de sabiduría, cómo Dios, en su Trinidad Una, está reflejado en el conjunto de la creación y en cada uno de esos como infinitos matices que ella encierra.

Yo veo cómo la creación entera y todas las criaturitas están gritando: Dios. Y lo están gritando cada una en su manera de ser. Porque las criaturas inanimadas, en su silencio casi inmutable, gritan para el oído espiritual aún más fuerte, si esto cupiera, que las animadas. […]

Y el alma saborea, paladea, se complace y se recrea en encontrar a Dios en todas partes, donde solamente la mirada espiritual, imagen también de la Mirada de Dios, con el don de sabiduría, imagen del Verbo, e inflamada en el fuego del Espíritu Santo, penetra esta verdad terrible del Increado creando, y ve que todo es bueno porque todo expresa a Dios y, entonces, lo ama todo.

Porque el alma es la creación máxima y suprema del Creador; y a imagen de Dios, tiene su mirada que, al mirar, expresa en una misma mirada lo que contempla, y, al mirarlo y expresarlo, lo ama. […]

 
Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia
 
Fragmento del escrito:   “EN TODO LO CREADO VEMOS LA MIRADA DEL PADRE, LA EXPRESIÓN DEL VERBO Y EL BESO DEL ESPÍRITU SANTO” 
(tomado del libro:  “La Iglesia y su misterio”).

 Nota.- Para descargar el tema completo pulsar aquí.

Fragmento del vídeo de la Madre Trinidad titulado “Dios nos crea mirándose en lo que a Él le hacer ser Dios”, que fue grabado el 9 de julio de 1989 (pulse la tecla PLAY):

 


Dios es el Ser, el Ser infinito que, por serse la suma perfección, es, en un solo acto de sabiduría amorosa y de alegría eterna, en tres personas. (25-5-59)
Dios se es; y este «se es», por perfección de la naturaleza divina, en Dios es tan perfecto, que es serse personas y serse abarcación eterna de inexhaustiva perfección. (14-10-74)
En Dios, su querer se identifica con su poder; por lo que, todo cuanto quiere, es capaz de hacerlo; y como los medios que tiene para realizarlo son infinitos, todas las cosas creadas son reflejo e imagen de su infinita perfección; por eso, todo cuanto Dios hace es perfecto. (27-10-75)