­

¿Quién es la Madre Trinidad?

La Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia es la fundadora y presidente de La Obra de la Iglesia.

Consagrada a Dios desde su juventud, en largos ratos de oración callada, Dios la fue introduciendo en su vida íntima, haciéndole vivir en honda sabiduría y amor todos los misterios de nuestra fe. De este modo la fue constituyendo en testigo, con la especial misión de cantar la hermosura y la grandeza de la Iglesia, ayudándola a presentarse tal cual es ante la vista de todos.

La Madre Trinidad vive actualmente en Roma, junto a la Sede de Pedro, en su misión de ayudar al Papa y los Obispos con todo lo que Dios ha puesto en su alma, y con el ofrecimiento de su vida y su cruz.

Más información >

«¡Vete y dilo…!¡Esto es para todos!»

¿Qué es La Obra de la Iglesia?

La Obra de la Iglesia es una institución de derecho pontificio fundada por la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia.

Está formada por tres Ramas de vida consagrada, sacerdotal, masculina seglar y femenina, que forman el cuerpo central de la Obra; así como por otros grupos que abarcan todos los estados y vocaciones en la Iglesia: personas casadas, solteras, consagradas a Dios privadamente, jóvenes y niños. Todos con la misma misión de vivir profundamente su ser de Iglesia en una vida sencilla, siempre al lado del Papa y los Obispos, para ayudarles con su vida y su palabra a hacer la obra que Cristo les encomendó.

A través de sus centros de apostolado y parroquias, buscan llevar a todos la luz que el Señor puso en el alma de la Madre Trinidad para ayudar a la Iglesia.

Más información >

Teología viva para todos

«Es necesario que se ponga la teología al alcance de todos los hijos de Dios dándosela caldeada en el amor para que vivan en intimidad con la Familia Divina»

Últimas publicaciones

305, 2021

MARÍA ES UN PORTENTO DE LA GRACIA

virgen

«Y así como el Espíritu Santo, al besarla en el arrullo de su amor, en la caricia de su brisa, en el abrazo de su poder y en la fecundidad de su beso, la hizo amor de su infinito amor, en participación de su caridad en donación de Esposo, así el Verbo, al llamarla: ¡Madre!, la hizo tan Palabra, ¡tanto!, que la Virgen, como expresión de la realidad que era y que vivía por el poder de la gracia que sobre Ella se había derramado, pudo llamar a Dios: ¡Hijo mío! Dándosele el Padre Eterno en tal plenitud de sabiduría y con tal vivencia de los misterios divinos, que, ahondada en lo profundo de Dios, intuía desbordantemente en lo que el Ser se es en sí.»

2104, 2021

EL CRISTO DE TODOS LOS TIEMPOS

virgen

«Jesús es la Gloria infinita del Padre, por su Persona divina, y es el Adorador perfecto de esa misma Gloria, en su naturaleza humana; por lo que Él encierra en su realidad el Cielo y la tierra, la criatura y el Creador, el hombre y Dios, la Eternidad y el tiempo. Y, al ser Él, en su naturaleza humana, la imagen o la expresión más perfecta de Dios en todos sus atributos y perfecciones, fue capaz de vivir en su espíritu, a un mismo tiempo y de un modo perfectísimo, la gloria de la Eternidad y la abarcación de su misma vida y la de todos los hombres.»

304, 2021

¡BIENVENIDO SEA EL HOMBRE AL SENO DEL PADRE!

virgen

«¡Qué sábado de triunfo tan glorioso!, en el cual el alma del Unigénito de Dios, que al mismo tiempo es el Hijo del Hombre, abre por el fruto de su Redención los Portones suntuosos de la Eternidad, cerrados desde el Paraíso terrenal por el pecado en rebelión de nuestros Primeros Padres; y se alzan las antiguas compuertas ante el paso impetuoso de irresistible poderío del alma del Unigénito de Dios inmolado, en triunfo de gloria.»

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies